Los avances oficiales en salud mental son mínimos y la situación general no deja de empeorar en picado con afectaciones nuevas disparadas y empeoramiento de las existentes. Con recursos mínimos y centrados en la medicalización de las situaciones con todos los desastrosos efectos secundarios que esto conlleva así como la violación de derechos fundamentales como en las eufemísticamente denominadas “contenciones mecánicas”. Para colmo las Terapias Naturales son perseguidas y acosadas cuando son una de las posibilidades más útiles y eficaces para abordar este tipo de problema de salud en beneficio del paciente y su entorno. En este callejón sin salida es una buena noticia que el abordaje anunciado se vaya alejando de aberraciones actuales como los ingresos involuntarios forzosos con las consecuencias que esto puede tener de por vida. Baste como ejemplo que se puede acabar recibiendo electroshocks sin consentimiento de la persona interesada ni su familia (El caso de Iván, que hoy recibe su tercer electroshock, hace aflorar la falta de avances en salud mental
https://www.elcorreogallego.es/concellos/2023/03/31/caso-ivan-hoy-recibe-tercer-85412905.html)
El Gobierno prohibirá los ingresos forzados de personas con trastornos mentales

