(Este artículo forma parte de la reflexión política desde el PTN acerca de diversas problemáticas en torno a las TN)
El marco de las de TN
En el PTN definimos las TN por oposición a la medicina alopática o biomedicina. Si esta última representan un conocimiento materialista, objetivable y cuantificable de las prácticas en torno a la salud, las TN tendrían un enfoque holístico (que afecta a lo material pero también a lo inmaterial), y un componente eminentemente subjetivo.
La biomedicina dice fundamentarse en la evidencia científica, es decir, un tipo de conocimiento cuyo método se rige por los principios de objetividad, universalidad y replicabilidad. Este paradigma científico es distinto del paradigma que se sigue en las TN, ya que se basan en una comprensión de la realidad en la que la subjetividad y lo inmaterial e invisible son tan importantes como la objetividad y lo material.
Por tanto, todas aquellas terapias que se fundamentan exclusivamente en principios bioquímicos no serían TN.
El caso de la homeopatía y el dióxido de cloro (CDS, antes MMS)
Entonces, la pregunta que habría que hacerse es: ¿de dónde derivan la homeopatía y el CDS su eficacia terapéutica? ¿Cómo la cuantifican?
Si defienden poseer una eficacia cuantificable según el método científico, seguramente sean un tipo de biomedicina que aún no ha acumulado la evidencia científica necesaria para ser considerada parte de la medicina alopática. Y no serían, por tanto, terapias naturales, porque el método científico exige seguir unos principios que son incompatibles con una perspectiva holística de la realidad.
El papel del PTN como catalizador
Entre quienes practican las incontables medicinas tradicionales, alternativas, complementarias e integrativas, no hay un acuerdo acerca de lo que representa cada una de ellas, ni de lo que podría ser considerada una TN. Aun a pesar de ello, desde el PTN creemos que se puede hacer un trabajo de estudio, diálogo y pedagogía, para tratar de mediar entre los distintos grupos de practicantes, y entre estos grupos y la sociedad en su conjunto.
Este trabajo se basa en dos principios: el desarrollo de un marco general de entendimiento, descrito en el apartado anterior; y la necesidad de desarrollar procesos de autorregulación desde cada grupo.
Entendemos que solo desde dentro, por quienes conocen y practican un determinado conocimiento, se puede definir y delimitar la práctica (procesos y procedimientos), establecer sus fundamentos epistemológicos, sus objetivos terapéuticos, el tipo de evidencia válida y el tipo de eficacia. Y, a partir de ahí, alcanzar, por último, las bases de una autorregulación orientada a fijar un marco de buenas prácticas. Las buenas prácticas son la mejor defensa.
Meter la política en la TN
Los principios y valores reflejados en nuestros Estatutos y en el Código Ético son los que delimitan nuestra acción política. Políticamente, el PTN solo puede pronunciarse acerca de cuestiones que afectan directamente a las TN. La opinión del partido en cuestiones diferentes a estas es tan compleja como el conjunto de las distintas opiniones individuales de sus afiliados/as.
Entendemos que lo que se acepta por medicina, en nuestra sociedad, hace referencia exclusivamente a la medicina alopática, y nuestra labor consiste en buscar un encaje a todas aquellas prácticas que buscan la sanación y el bienestar.
Para ello hace falta traducir, adaptar, encajar, mediar, hacer de puente entre la sociedad en general y las visiones particulares de los innumerables personas y grupos que ejercen las TN, así como de sus pacientes, clientes, etc. Para eso está el arte de la política. ¿Hay algún otro medio? Creemos que no.

